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Neuromodulación Percutánea: cuando el problema no está en el músculo, sino en el cable que lo dirige

Foto del escritor: Chema Romero Sánchez
Chema Romero Sánchez
hace 11 minutos
3 min de lectura
Dispositovo EPTE Bipolar System de Neuromodulación Percutánea
Dispositovo EPTE Bipolar System de Neuromodulación Percutánea

Llevas meses con dolor en el codo, hormigueo en la mano o un hombro que no termina de responder. Has descansado, has estirado, te han dado masaje… y el dolor sigue ahí. A veces la explicación es que estamos mirando el sitio equivocado de la obra.

Si el músculo es el motor y el tendón el cable de transmisión, el nervio sería el cableado eléctrico que lleva las órdenes desde la oficina central hasta cada máquina. Cuando ese cableado se irrita o transmite mal, el motor puede estar perfecto y aun así trabajar fatal. Y por mucho que insistamos en engrasar el motor, el problema seguirá donde estaba.


Qué es exactamente la neuromodulación percutánea?

La Neuromodulación Percutánea (NMP) consiste en aplicar una corriente eléctrica a través de una aguja muy fina, colocada con control ecográfico. La ecografía no es un adorno: nos permite ver en tiempo real dónde está el nervio y aproximarnos con precisión, en lugar de guiarnos solo por referencias anatómicas.

Hay un matiz que se pasa por alto muy a menudo: la neuromodulación no actúa solo sobre el nervio. También se aplica sobre el músculo, en su punto motor, que es la zona donde el nervio "enchufa" con la fibra muscular.

Volviendo a la obra: no revisamos únicamente el cable, también el cuadro eléctrico donde ese cable conecta con la máquina. El objetivo es doble, modular la señal de dolor y devolverle al músculo su capacidad de activarse bien.

Durante la sesión notarás una contracción rítmica del músculo. Resulta curiosa las primeras veces, pero es perfectamente tolerable y no debe ser dolorosa.

Ejemplo de aplicación de terapia mediante NMP para el caso de una ciatálgia por afectación del nervio y raiz nerviosa.
Ejemplo de aplicación de terapia mediante NMP para el caso de una ciatálgia por afectación del nervio y raiz nerviosa.

No es lo mismo que la punción seca o la electrólisis.

Tres técnicas que usan aguja y que se confunden constantemente, aunque hacen cosas distintas:

  • Punción seca: estímulo puramente mecánico. La aguja trabaja sola, sin corriente.

  • EPTE (electrólisis percutánea): corriente galvánica aplicada sobre el tejido dañado, habitualmente un tendón, para reactivar un proceso de reparación que se ha quedado a medias. Puedes leer más en nuestra página de EPTE y fisioterapia invasiva.

  • Neuromodulación percutánea: corriente sobre el nervio y sobre el punto motor del músculo. No trata la lesión del tejido, trata la señal que lo gobierna.


Son herramientas diferentes para problemas diferentes, y con frecuencia se combinan dentro del mismo plan de tratamiento. Lo que decide cuál usar no es la moda, es la valoración.


¿Qué dice la evidencia? Seamos honestos

Es una técnica joven, y conviene contar lo que sabemos sin inflarlo. Hay resultados prometedores: un ensayo clínico piloto aleatorizado publicado en 2021 en el International Journal of Environmental Research and Public Health por De-la-Cruz-Torres y colaboradores aplicó neuromodulación ecoguiada sobre el nervio radial en personas con epicondilalgia lateral crónica —la clásica epicondilitis, lo que la mayoría conoce como codo de tenista— y encontró mejoras en dolor y en función respecto al grupo control (doi.org/10.3390/ijerph18094877).

Y ahora el matiz obligatorio: era un estudio piloto con 24 participantes. Eso es una señal alentadora, no una prueba definitiva. Por eso en KINEO Benidorm no planteamos la neuromodulación como una solución milagrosa ni como una técnica aislada. Es una herramienta dentro de un plan que casi siempre incluye ejercicio terapéutico progresivo, que es lo que consolida el resultado a largo plazo. La aguja puede abrir la puerta; quien cruza el umbral es el ejercicio.


¿Cuándo tiene sentido valorarla?

Suele plantearse en dolores que se alargan más de lo esperado; en el hormigueo en la mano del síndrome del túnel carpiano; en el dolor que baja por el brazo de una cervicobraquialgia; o en músculos que "no despiertan" después de una lesión o una cirugía.


El primer paso nunca es la aguja: es la valoración. Sin saber qué estructura está fallando y por qué, cualquier técnica es un tiro al aire. Si quieres saber si tu caso encaja, puedes ver en detalle cómo trabajamos en nuestra página de Neuromodulación Percutánea en Benidorm y pedir cita para una valoración inicial.

Te escuchamos, exploramos y te contamos con honestidad si esta técnica es la adecuada para ti o si tu caso pide otro camino.

 
 
 

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